Un hombre de principios
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REFLEXIONES BÍBLICAS
Samuel Marcano
3/26/20265 min leer
¿Qué es un principio?
El diccionario de la Real Academia en una de sus acepciones, señala que un principio es “Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la conducta” (RAE, 1667)
María Moliner (2000) destaca, entre otros, el siguiente uso de la palabra principio: “Verdad o idea que sirve de fundamento a otras o a un razonamiento” (1124)
Desde esta perspectiva, se entiende un principio como la base de la cual se parte para pensar y actuar en un determinado momento. Por ejemplo, llego temprano al trabajo porque parto del principio que la responsabilidad es importante en una persona. Si esto fuera un principio en mi vida, se notará en mi manera de pensar y actuar: cumplir con las responsabilidades asignadas, no tomar cargas que no podré hacer, llegar puntual a mis compromisos, etc.
Como se puede ver, los principios están relacionados con mi percepción de lo que es bueno y lo que es malo, es decir, mis valores. Esta percepción de lo bueno y lo malo lo estudia una rama de la filosofía que se llama axiología.[1] De allí que podemos decir que este tema de los principios es un tema axiológico.
¿Qué es un principio bíblico?
Un principio bíblico seria aquella verdad o fundamento que se deriva de una correcta interpretación de la Biblia. Toda verdad que procede de la Palabra de Dios es, por definición, un principio o fundamento que debe regir el pensamiento y la conducta del cristiano. Esto quedó reflejado en uno de los postulados de la Reforma Protestante: Sola Escritura, es decir, Solo la Palabra de Dios debe ser considerada nuestra norma de fe y conducta.
Para que una afirmación sea considerada como un principio bíblico debe cumplir al menos dos condiciones: Interpretación apropiada y amplia base de consulta. En cuanto a lo primero se refiere al respeto por las normas de interpretación (contexto histórico, contexto literario, asuntos gramaticales y léxicos, fenómenos retóricos, teología del texto, etc.). En cuanto a lo segundo, se refiere a incluir la mayor cantidad de textos posibles en el estudio de modo que lo que se afirme pueda representar verdaderamente la suma de la Palabra de Dios (Salmo 119:160). El primer tipo de estudio es vertical (habla de profundidad). El segundo tipo es horizontal (habla de extensión). Ambos asuntos son importantes porque se puede correr el riesgo de hacer una investigación inconsistente o limitada del tema y por ende los principios derivados de tal estudio no soportaran el rigor de un examen hermenéutico.
Necesidad de tener claros principios bíblicos
El creyente necesita tener claridad en cuanto a los principios bíblicos por dos razones básicamente:
La percepción de lo bueno y lo malo ha sido distorcionada por el pecado (es como tener unos lentes rotos, lo que vemos esta desfigurado)
La cultura relativista nos afecta profundamente (Es como tener un grupo de varias llaves que abren una misma puerta. Se acpeta como normal que se puede llegar a la verdad a través de varios caminos, incluso antagónicos)
Lectura axiológica de la Biblia
La forma mas segura de formar una perspectiva o cosmovisión basada en los principios eternos de la Palabra de Dios es lo que podríamos llamar “una lectura axiológica de la Biblia”. Se habla de una lectura axiológica de la Biblia cuando el lector lee la Escritura buscando intencionalmente lo que ella dice con respecto a un determinado principio. Esta lectura intencional explora “todo el consejo de Dios” de forma ordenada, disciplinada y metódica de tal forma que las conclusiones que se deriven de tal lectura proporcionen una base firme sobre la cual se puedan formar pensamientos correctos o se puedan tomar decisiones correctas.
Por ejemplo, se puede hacer una lectura axiológica del libro de Romanos explorando lo que dice la Escritura acerca de la relación de creyente con el pecado. Algunas preguntas preliminares pueden surgir en la mente del lector en relación a este tema: ¿Qué pasa con el creyente que peca?, ¿Por qué las cosas pecaminosas tienen atractivos para un cristiano?, ¿Cómo se puede cultivar una vida alejada del pecado? Al hacer una lectura de toda la carta, se buscaran respuestas a estas y otras preguntas que seguramente llegaran a la mente del que lee.
Finalmente, después de leer la carta con este enfoque, el creyente tendrá una idea mas o menos amplia del pensamiento de Pablo acerca del tema y podrá señalar algunas afirmaciones que serian la semilla para redactar principios bíblicos sobre el tema.
Algunas ideas que podrían surgir de una lectura axiológica de Romanos sobre el tema referido serian:
Dios manifiesta su ira contra el pecado del hombre (1:18-19)
Dios ha entregado a la humanidad a la depravación por causa de su incredulidad (1:24-27)
Ninguna persona puede justificarse de su pecado delante de Dios (2:1-2)
El pecado entra a la humanidad por causa de la desobediencia de Adán (5:12)
La muerte tanto física como espiritual son resultados directos del pecado (5:12)
El creyente ya no debe seguir pecando bajo la excusa que esta en la gracia de Dios (6:1). Los capítulos 6, 7 y 8 son claves para este tema.
Cada afirmación debe ser revisada posteriormente para verificar su solidez hermenéutica. Una vez que estemos conformes con esto, podemos organizar todas las afirmaciones en categorías para tener una visión general del pensamiento de Pablo acerca de La suma de todas estas afirmaciones
Es muy importante que como hombres de Dios cultivemos este tipo de lectura con frecuencia de manera que se convierta en un hábito en nuestras vidas. Poco a poco nuestras mentes juzgaran toda propuesta a través de una cosmovisión bíblica, como señala MacArthur (2004):
¿Qué es lo que distingue esencialmente la visión cristiana del mundo de otras? Como asunto central, la visión cristiana del mundo se diferencia de otras visiones en que: 1) Reconoce que Dios es la única fuente de toda verdad y, 2) Relaciona toda verdad a una comprensión de Dios y su propósito para esta vida y la venidera.
Algunas áreas claves donde debemos tener claridad acerca de los principios bíblicos
Algunas de las áreas claves en la vida de un hombre donde requiere tener claros los principios de la Escritura son las siguientes:
Familia
Tengo la responsabilidad dada por Dios de proveer amor, ejemplo, sustento, protección y dirección a mi familia (Efesios 5:25-6:4)
La palabra divorcio no existe en mi diccionario (Mateo 19:6)
Trato con el sexo opuesto
La pureza define mi trato con el sexo opuesto (1Tim.5:2)
Intencionalmente evitare escenarios de tentación (Pv.14:16)
Uso del dinero
Conformidad con lo que Dios me ha dado (1Tim.6:8)
Cubrir las necesidades básicas de mi familia (1Tim.5:8)
Ayudar y bendecir a otros (Ef.4:28)
Intimidad con Dios
Es una prioridad en mi vida (Sal.84:10)
Intencional y disciplinadamente mantengo una intima relación con Dios (Sal.63:1)
Ministerio en la iglesia
Dones, habilidades, profesión, todo lo pongo a los pies de Cristo para el ministerio (1Ped.4:10)
[1] La palabra “axioma” proviene del griego AXIOS, lo que parece justo. Jorge Machicado señala que: “Originariamente el término ‘axioma’ significa dignidad. Por derivación se ha llamado ‘axioma’ a “lo que es digno de ser estimado, creído o valorado”. Así, en su acepción más clásica el axioma equivale al principio que, por su dignidad misma, es decir, por ocupar cierto lugar en un sistema de proposiciones, debe “estimarse como verdadero”. Disponible en http://jorgemachicado.blogspot.com/2009/07/principio.html#_ftn1
